Mentoring deportivo: el poder de la experiencia

Mentoring deportivo: el poder de la experiencia

La experiencia del ser humano esconde un alto poder para potenciar el crecimiento de otras personas. Imaginemos tan solo por un momento, la cantidad de aprendizajes, victorias y derrotas a lo largo de la vida de un individuo relacionado al mundo deportivo. Esa experiencia adquiere un valor sin igual cuando es capaz de generar cambios importantes en el desempeño de un deportista, un equipo o una organización deportiva. La experiencia por si sola no es garantía de éxito tanto dentro como fuera de una competición, es necesario generar un proceso de acompañamiento profesional que permita capitalizarla, refinarla hasta hacerla verdaderamente útil.

Un programa de mentoring deportivo, busca en todo momento crear las bases para que un deportista, técnico, directivo o persona experimentada dentro de este sector, sirva de guía, de faro y oriente el crecimiento de otra menos experimentada. El mentor transfiere conocimientos, cuestiona y ejemplifica con vivencias propias dentro de un ámbito similar al contexto personal del mentorado o receptor en dicho proceso. Ambos actores, comprenden la necesidad de propiciar cambios que lleven al mentorado de una situación actual a una situación objetivo a través de una ruta de acompañamiento.

El Mentoring Deportivo no debe ser considerado como una nueva forma de entrenamiento, no es una moda gerencial ni pretende desplazar el aporte de otros profesionales vinculados al deporte; a diferencia de otras áreas del saber, el mentoring puede atender de manera transversal necesidades individuales, organizacionales y federativas, generando cambios en el plano deportivo y extradeportivo con visión en el largo plazo.

En mi opinión, existen seis pilares bajo los cuales se debe desarrollar un programa de Mentoring Deportivo:

1) una visión sistémica del ecosistema y el flujo de relaciones que en ella se materializa

2) una visión estratégica que permita construir ventajas competitivas de carácter permanente

3) generación de valor agregado a través de actividades concatenadas

4) entendimiento del origen de los dilemas del deportista, del equipo o la organización

5) dominio de las herramientas metodológicas disponibles para el mentor y

6) despliegue de una ruta de acompañamiento personalizada; todo ello, claro está, con el firme objetivo de maximizar el poder que se esconde en la experiencia de cada uno de nosotros.

José Nicolás Gómez / Caracas, Venezuela

@mentoring-sports

Share this post

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *